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Con más de 185 mil asistentes cerró la versión XXIV de Rock al Parque.

22 agosto 2018 CULTURA MÚSICA NOTICIAS


Apostándole a la diversidad tanto musical como de público,  Rock al Parque 2018 cerró el pasado lunes el fin de semana más rockero del año, dejando un pequeño adelanto de lo que serán los 25 años del festival en la siguiente versión.

Durante tres días el Parque Simón Bolivar se vistió de negro para cumplir con más de 185 mil personas una cita con el rock que año tras año conglomera a grandes bandas nacionales e internacionales y que, a pesar de la reducción en el presupuesto del festival, nunca decepciona. Con tres escenarios y un total de 54 bandas, en Rock al Parque 2018 los asistentes pudieron disfrutar desde los sonidos más pesados y oscuros del black metal escandinavo de Dark Funeral, hasta el legendario y potente ska de la Tokyo Ska Paradise Orchestra, pasando por el relajante soul brasileño de Linkier e os Caramelosentre muchas otras propuestas nuevas presentes en el festival.

Foto: Radionica. 

Sábado

El ya tradicional sábado de metal, encargado de abrir el festival, estuvo cargado de energía y evidenciando como al pasar de los años, la escena metalera de Bogotá, mantiene al género como uno de los preferidos de los asistentes y, a pesar del auge del reggaeton y géneros más comerciales, se renueva con las generaciones venideras. El día inició con metal nacional, por Bogotá The Brainwash Machine y Tears of Misery inauguraron el escenario Plaza y Lago, respectivamente y por su parte Vobiscum Lucipher desde Pasto, dio inicio al ruido en el escenario Eco.

Entrada la tarde, dos pesos pesados del metal colombiano pasaron a escena. El Trash Metal de la banda caleña Skull se tomó el escenario Eco y posteriormente desde Medellin, Masacre celebró sus 30 años de carrera estallando de Death Metal el Plaza, en una presentación digna de recordar. En medio de este éxtasis metalero se pudieron disfrutar de bandas internacionales como Suffocation y Cattle Decapitation de Estados Unidos y Angelus Apatrida de España, así como Implosion Brain, una de las ganadoras de la convocatoria distrital.

Para cerrar con broche de oro el primer día del festival, dos de las bandas de metal más importantes de Suecia hicieron sacudir las cabezas de los asistentes sin parar; iniciando con el Death Metal Sinfonico de Dark Tranquility que culminó su show entre aplausos del público y una manifestación de grata sorpresa de su vocalista hacia la cantidad de gente presente y seguidos de Dark Funeral, importantes referentes del Black Metal, quienes fueron los encargados de cerrar con un show que pocas bandas son capaces de ofrecer, combinando su potente música con una puesta en escena única y una eufórica respuesta del público.

Domingo

Después de la enérgica descarga de metal del sábado, el segundo día de Rock al Parque llegó con una propuesta más variada y en donde se dejó en evidencia la multiculturalidad del festival. Iniciando con rock alternativo local, D’Ius Solis, Mad Tree y Manniax dieron muestra de las nuevas propuestas musicales made in Bogotá  y demostraron porque fueron tres de las bandas distritales ganadoras de la convocatoria de IDARTES.

El escenario Plaza fue la sede del HardCore y los ritmos pesados. Bandas nacionales como Distracción, Desnudos en Coma y Syracusae y los mexicanos Machingon, con una fusión de ritmos latinos con ritmos rockeros pesados, pusieron a mover las cabezas de los asistentes por un buen rato. Entrada la noche, el metalcore de Walls Of Jericho se apoderó del escenario, y calentó los motores para uno de los cierres a cargo de Suicide Silence, reconocida banda estadounidense de Deathcore.

Entre tanto, en los otros escenarios reinaba la diversidad, Quentin & los Zingaros desde España, ofrecieron una interesante mezcla de música flamenca con sonidos suaves del rock; el dúo de de agricultores franceses The Inspector Cluzo con un rock progresivo bastante atractivo se ganó su ovación y desde la República del Congo Jupiter & Okwees pusieron a bailar al público con un pegajoso ritmo africano mezclado con funk y rock, prácticamente nuevo en el festival.

Una particularidad del domingo, fue que el cierre no estuvo a cargo de una sola banda, sino fueron tres las encargadas de hacerlo en cada uno de los escenarios. Además de Suicide Silence, los argentinos Dancing Mood, con su ska instrumental pusieron a mover brazos y piernas del público en el escenario Lago. Sin embargo, la sorpresa no tan positiva, fueron las rusas Pussy Riot, quienes musicalmente dejaron mucho que desear, con un show enfocado más hacia su activismo social que a una propuesta musical; posteriormente por redes sociales, se conoció que las Pussy Riot originales estaban en un concierto en Edimburgo y en Rock al Parque se presentaron algunos miembros secundarios del colectivo.

Lunes

Al igual que el domingo, el ultimo dia del festival, fue una interesante apuesta a la diversidad, dandole mayor predominancia al punk y al ska, pero con una fuerte presencia de sonidos fusión. Al inició de la jornada y con una pequeña llovizna, la banda bogotana Ginger y los Toxicos con su ska-punk y algunos toques de psychobilly, empezaron a calentar motores, de lo que sería una tarde memorable en el Parque Simón Bolivar poniendo a poguear al público madrugador del escenario Plaza. Entre tanto, en los escenarios Eco y Lago hacían sus presentaciones las bandas Durazno, de Bogotá, y Militantex de Medellin, respectivamente.

Entrada la tarde en el escenario principal, Sanpeceeste fieles a la escena punk underground que representan mantuvieron la dosis de pogo para posteriormente dar paso a una de las bandas más esperadas del día, la leyenda del punk paisa Nadie, quienes pusieron a cantar con sus clásicos a los asistentes y por supuesto, prolongar esos pogos que desde la 1:30 pm se empezaron a formar. Posteriormente, la tarde-noche se vistió de blanco y negro con la cuota de ska. Los clásicos de La Mojiganga, el potente ritmo de la Tokyo Ska Paradise Orchestra y la energía de Skampida pusieron a skankear y mover los pies del publico hasta la noche.

Entre tanto, en el escenario Bio, el bogotano Alfonso Espriella presentaba su nuevo álbum “Todo empieza ahora”, terminada la presentación, Alain Johanes, (chileno con un amplio recorrido musical, colaborando con bandas como Red Hot Chilli Peppers, Queens of the Stone Age, Artic Monkeys, entre otras) dio paso a una presentación que cautivo al publico de principio a fin. Posteriormente, pasaron a tarima la M.O.D.A. desde España, con un rock alternativo influenciado por música gipsy y escocesa, seguidos de Lee Ronaldo ex integrante de Sonic Youth, la tradicional banda bogotana Ship con su rock experimental para por último dar paso al rock psicodélico de los alemanes Kadavar.

El escenario Eco, tuvo fuerte presencia femenina. Desde Brasil, Liniker e os Caramelows dieron muestra del poder de la música negra brasileña, con algunas fusiones de soul y rock, liderada por Liniker Barros, la primer artista transgenero en asistir a Rock al Parque. La Chiva Gantiva con su “punkclore” hizo vibrar la tarima y puso bailar a más de uno, por su parte las españolas Bala ofrecieron una descarga de grunge y punk rock bajo el atardecer capitalino. El cierre en este escenario estuvo a cargo de la banda bogotana V For Volume que posteriormente dio paso a los mexicanos Descartes a Kant quienes cerraron la tarima entre aplausos y un excentrico show muy bien recibido por el público.

El cierre del festival estuvo a cargo de la banda estadounidense Pennywise, iconos del punk rock mundial y con 30 años de carrera, quienes pusieron a corear sus clásicos a las 185 mil personas presentes en un enérgico show que cerró con broche de oro la versión XXIV del festival de rock más grande de América Latina, y en el que además se mostró un vídeo expectativa de lo que será Rock al Parque 25 años, a realizarse el 2, 3 y 4 de noviembre de 2019, en una edición que la Alcaldía de Bogotá adelantó, será inolvidable.


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